TRAMPAS DE GRAVA

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En aquellos proyectos en los que se utilicen túneles sin revestimiento como parte de un desarrollo hidroeléctrico importante, se requieren trampas de roca apropiadamente diseñadas para recolectar el material transportado y prevenir la abrasión de los componentes de las turbinas.

 

El principio básico del funcionamiento de las trampas de grava se basa en el flujo uniforme del agua a bajas velocidades, buscando evitar o reducir al máximo las turbulencias que puedan provocar perturbaciones en las partículas que ya se hayan decantado.  Por esta razón, tanto a la entrada como a la salida de las trampas de grava, se deben evitar los cambios bruscos de sección que produzcan aceleraciones del flujo o turbulencias fuertes en el mismo y por lo tanto, se utilizan transiciones suaves para evitar estas situaciones.

 

El dimensionamiento de las trampas de grava es en gran parte empírico, y los criterios que se han determinado para su dimensionamiento hasta el día de hoy están basados en experiencias anteriores y en modelación hidráulica.   La modelación hidráulica es muy importante, ya que en la mayoría de los casos, determina la capacidad y la configuración que deberá tener la trampa de grava.  Cuando no se cuenta con la posibilidad de realizar un estudio en modelos hidráulicos del proyecto en cuestión, es recomendable que se utilicen los siguientes criterios de dimensionamiento:

1.      Por cada 1000 yd2 (836 m2) de área excavada no revestida, la trampa debe tener al menos 1,15 m3 de capacidad.   Esta capacidad mínima puede reducirse en un 15% si el túnel cuenta con revestimiento en concreto lanzado (shotcrete).

2.      Por cada 92,9 m2 de área no revestida excavada con voladura normal la trampa debe tener al menos 1,15 m3 de capacidad.

3.      Por cada 270 m2 de área no revestida en contacto con el agua, la trampa debe tener al menos 1 m3 de capacidad.  (Es el más utilizado en nuestro medio).

 

Uno de los aspectos más importante en las trampas de grava es su mantenimiento, el cual depende de varios factores, entre ellos:

1.           Características del proyecto:  algunos proyectos no pueden paralizarse para la realización de las tareas de mantenimiento, ya que esto implica vaciado de los túneles y por lo tanto suspención de la tareas de generación durante varios días, lo cual implica cuantiosas pérdidas económicas.

2.           Capacidad de la trampa.

3.           Facilidad de vaciado del túnel.

4.           Capacidad de acceso al túnel.

5.           Comportamiento del túnel durante el primer año:  Es tal vez el aspecto más importante por que permite evaluar de manera precisa el desprendimiento de materiales de las paredes del túnel, así como el comportamiento de la trampa y la cantidad de material en la misma.  Este punto determinará las frecuencias de mantenimiento del túnel; sin embargo, es importante considerar que, con el tiempo, las paredes del túnel tienden a estabilizarse disminuyendo la frecuencia del mantenimiento.

 

Evolución de las trampas de grava:  Caso Jaybird.

 

En este proyecto hidroeléctrico de los ríos superiores de norte América, se utilizaron trampas de roca que presentaron problemas después de pocos meses de la puesta en marcha del proyecto.  Para analizar y evaluar las causas del problema y las posibles soluciones, se realizó un modelo hidráulico en el cual se simularon las condiciones del flujo para una trampa de grava y una de arena.

 

Los ensayos realizados sobre los modelos mostraron ciertos requerimientos a cumplir en el diseño de una trampa de grava.  Estos requerimientos son:  Inexistencia de divergencias graduales del flujo en el plano vertical y la necesidad de celdas de asentamiento libres de corrientes cuando se encuentren vacías que perturben los granos del suelo.

 

A pesar de que el modelo utilizado en cada proyecto debe ser diferente debido a las características del mismo, el estudio del caso Jaybird arrojo unas recomendaciones aplicables a la mayoría de los casos, estas son:

1.      La velocidad en el fondo de la trampa debe ser despreciable, ya que cualquier corriente producirá torbellinos que eventualmente levanten el material.

2.      Las expansiones y contracciones verticales del túnel tienen efectos adversos en la retención de sedimentos ya que producen turbulencias severas.  Las expansiones y contracciones horizontales parecen ser necesarias y, de usarse, deben hacerse graduales.

3.      Debe procurarse separar el flujo normal del agua en reposo en las celdas.

4.      Se recomendaron las barras de acero en la construcción de la rejilla horizontal debido a que producen menos turbulencias que los miembros de madera.

5.      Cualquier superficie horizontal que se extienda en toda la longitud de la trampa produce corto circuito del proceso de sedimentación.

6.      Los deflectores deben ser cortados justo abajo (6 in o 15 cm) de las pantallas horizontales para permitir el llenado en ambos sentidos de las celdas, permitiendo alcanzar casi el máximo de la capacidad teórica.  Una abertura más grande de la recomendada puede ser contraproducente.

7.      Las trampas sin contracciones ni extensiones del flujo medio producen menos pérdidas que las trampas convencionales.

 

Otros casos de aplicación:

·            Túneles para poder hidroeléctrico en Tasmania.

·            Porce II.

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