DISIPADORES DE ENERGÍA
Cuando
el agua corre por el vertedero y los canales o túneles de descarga contiene gran cantidad de energía y mucho poder
destructivo debido a las altas presiones y velocidades.
Éstas pueden causar erosión
en lecho del río, en el pie de la presa, o en las estructuras mismas de conducción,
poniendo en peligro la estabilidad de las estructuras hidráulicas. Por lo tanto se deben colocar disipadores de
energía.
Para la selección del tipo de disipador se debe tener las siguientes consideraciones:
Existen varios tipos de disipadores
de energía, entre los cuales se tienen:
Bloques
de concreto o bafles:
Se instalan en el piso del tanque
amortiguador para estabilizar el salto suministrando una fuerza en el sentido de aguas
arriba. También se instalan a lo largo del
canal de descarga, intercalados, para hacer que el flujo tenga un recorrido más largo y
curveado, disminuyendo su velocidad.
Dientes
o dados:
Se colocan a la entrada del tanque
amortiguador para dispersar el flujo. También
se colocan en los vertederos y canales de descarga para disminuir la energía por medio de
impacto. Cuando se colocan en la
contraescarpa distribuyen el impacto en un área mayor.
Por medio del uso de modelos
reducidos se ha llegado a la conclusión que son muy eficaces para caudales pequeños pero
para grandes, el agua se subdivide con violencia y es lanzada en arco de gran altura y al
caer provoca socavaciones en el terreno. Debe
tenerse en cuenta las cargas adicionales sobre la estructura que transmiten los dados
amortiguadores al vertedero, para que por mal diseño de estos no se comprometa la
estabilidad de la presa.
Escalones:
Se colocan con mayor frecuencia en el
canal de descarga y disipan la energía por medio de impacto e incorporación de aire al
agua.
Tanques
amortiguadores:
Disipa la energía cinética del
flujo supercrítico al pie de la rápida de descarga, antes de que el agua retorne al
cauce del río. Todos los diseños de tanques
amortiguadores se basan en el principio del resalto hidráulico, el cual es la conversión
de altas velocidades del flujo a velocidades que no puedan dañar el conducto de aguas
abajo. La longitud del tanque debe ser
aproximadamente la longitud del resalto. Ésta
se puede disminuir construyendo bloques de concreto, dientes o sobre elevando la salida. Es muy importante tener en cuenta el número de
Froude para saber la forma y características del resalto y del flujo y así definir el tipo de estanque.
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La siguiente gráfica muestra como va
variando el régimen del flujo a medida que aumenta la velocidad en un tanque tipo I en el
cual se provoca un piso horizontal, sin bloque de impacto, dientes o umbral extremo. Frecuentemente no resulta un tanque atractivo
debido a su excesiva longitud.
De acuerdo con el número de Froude,
los tanques empleados son :
1. Cuando Froude es menor
que 1,7 no necesita emplear tanques amortiguadores, deflectores u otros dispositivos
amortiguadores.
2. Cuando 1,7<F<2,5
Es la etapa previa al resalto. Como no tiene turbulencia, no son necesarios amortiguadores
pero el tanque debe ser lo suficientemente largo para almacenar toda la longitud en la que
se produce la retardación,
3. Cuando 2,5<F<4,5
es el tanque tipo IV. No se forma un
verdadero resalto, es un régimen de transición. Aunque
reduce el oleaje excesivo creado por saltos imperfectos, las olas seguirán más allá del
estanque, por lo que se deben usar
dispositivos amortiguadores.
4. Cuando F> 4,5 es el
estanque tipo III. Se forma un verdadero
resalto. La instalación de dispositivos como
bloques deflectores, dientes amortiguadores y umbral terminal en el suelo del estanque,
permiten acortar su longitud en un 60%. Se
usa para canales de descarga de vertedores y estructuras pequeñas en canales, donde la
velocidad no exceda de 15-18 m/s.
5. Para F> 4.5 es el
tanque tipo II. La longitud del tanque está
reducida alrededor del 33% con dientes al principio y al final del tanque. Se usa en grandes caídas, descargas de vertedores
o canales.
Estanques de amortiguadores :
Tipo impacto:
Es una estructura amortiguadora donde
la disipación se da cuando el chorro de llegada choca con un deflector vertical
suspendido y por los remolinos que se forman debido al cambio de dirección de la
corriente después de haber chocado con el amortiguador.
Es indispensable que la estructura sea lo suficientemente fuerte para
soportar el empuje que produce el chorro sin deslizarse ni poner en peligro la presa.
Con válvulas de control de chorro
hueco:
El chorro sale inducido por una
válvula y choca contra una pantalla inclinada. Es usada para grandes descargas en
estructuras de control en el extremo de aguas abajo.
Es mucho más corto, alrededor del 50% menos que un tanque convencional. Para reducir costos y salvar espacios es
construido adyacente o en el interior de la casa de máquinas.
Estanques de inmersión:
La energía se disipa por medio de
choque ya que el agua cae libre y verticalmente en un estanque en el lecho del río. Debido al gran poder erosivo del agua, se tiene
que revestir el cauce y sus paredes con rocas o concreto de modo que quede como una
especie de piscina de clavados. De todas
maneras los materiales sufren mucho desgaste por el constante choque por lo cual se le
debe hacer un buen mantenimiento.
Losas dentadas para
canales o descarga de vertedores:
Se usa en canales donde el agua debe
bajarse de una elevación a otra. La losa
impide aceleraciones inconvenientes del flujo
a medida que el agua avanza por el vertedero. El canal puede diseñarse para descargas
hasta de 5.5 m3/s por metro de ancho y la caída puede ser tan grande como sea
estructuralmente factible. Con la losa el
agua llegará al pie del vertedero con una velocidad relativamente baja y no requerirá
tanque amortiguador.
Salto
de esquí:
Se
utiliza para grandes descargas, principalmente en los vertederos. Ésta se hace directamente sobre el río. Se utilizan unos trampolines para hacer saltar el
flujo hacia un punto aguas abajo reduciendo así la erosión en el cauce y el pie de la
presa. La trayectoria del chorro depende de
la descarga, de su energía en el extremo y del ángulo con el que sale del trampolín. Su funcionamiento se ve con la formación de dos
remolinos uno en la superficie sobre el trampolín y
el otro sumergido aguas abajo; la disipación de la energía se hace por
medio de éstos.
Existen dos modelos, trampolín liso
y trampolín estriado, ambos con igual funcionamiento hidráulico y con las mismas
características, que difieren únicamente en la forma de salir el agua del trampolín.
En el liso el agua sale con mayor
ángulo y choca con la superficie, creando remolinos y haciendo que el flujo aguas abajo
no sea uniforme.
En el estriado, el agua sale con
menor ángulo lo que hace que el choque con la superficie sea más suave y que el flujo
aguas abajo sea uniforme. Debido a que tiene
dos ángulos diferentes de lanzamiento, incorpora aire y también genera remolinos
horizontales disipando mayor cantidad de energía.
Aunque en el trampolín estriado se
obtiene mejor disipación con menos perturbación, es más sensible con las variaciones de
caudal, veamos:
Cuando la descarga es insuficiente
(mínima), el chorro empuja el remolino a lo largo del cauce, produciendo erosión aguas
abajo ya que se lo puede llevar a una zona que no este protegida.
Al aumentar el caudal, el remolino
empieza a remontar, desplazándose aguas arriba, llegando al comportamiento ideal, pero el
caudal sigue aumentando y cuando es demasiado grande, se produce el fenómeno de chorro
ahogado. El chorro ya no se eleva al salir
del trampolín si no que sigue por el fondo del canal,
y el remolino se forma en la superficie, lo que produce erosión.
Cuando el caudal empieza a disminuir,
el chorro se empieza a elevar y a producir el remolino en el fondo, rellenando lo
erosionado (etapa B), en este proceso es muy importante tener en cuenta la dirección de
los remolinos en cada etapa para poder entender lo que sucede.
En los amortiguadores estos son los principales o los que más se han desarrollado, pero para cada proyecto puede decirse que se crea un nuevo disipador ya que todos los proyectos son distintos y tienen diferentes regímenes; además las combinaciones que se pueden hacer son infinitas. También se debe estar consiente, que una falla en el diseño, instalación u operación de los disipadores puede llevar a problemas como socavación, erosión o retención de material, que pueden terminar produciendo la falla del vertedero y posteriormente la falla de la presa. Así pues los diseños de estructuras disipadoras de energía, obedecen a estudios experimentales que tienen en cuenta las características propias del flujo a manejar, del sitio de la construcción y su engranaje con el conjunto total de la obra, lo que hace que cada diseño sea único, y crea la necesidad de construir modelos hidráulicos para garantizar que el funcionamiento corresponda a lo planteado teóricamente.