Trabaja


Si eres pobre trabaja.  Si eres rico trabaja.  Si te agobian responsabilidades al parecer injustas, trabaja.

Si eres feliz, sigue trabajando; el ocio engendra dudas y temores.

Si te abruman las penas y tus seres queridos parecen serte infieles, trabaja.

Si vienen los desengaños, trabaja.  Si flaquea tu fe y la razón te traiciona, trabaja.

Cuando se desbaratan tus sueños y tus esperanzas parecen desvanecerse, trabaja.

Trabaja como si estuviera en peligro tu vida misma; en realidad lo está.

No importa cual sea tu problema, trabaja.  Trabaja fielmente y con fe.   El trabajo es el medicamento material más eficaz que se conoce.  Cura las afecciones mentales al igual que las físicas.

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