CONTROL DE LA RESPIRACION

Son los mecanismos que ajustan la respiración para mantener la buena función de los gases sanguíneos adaptando la respiración para responder a la demanda periférica. La principal función del pulmón consiste en intercambiar O2 y CO2, para mantener así niveles normales de presión de CO2 y presión de O2 en la sangre arterial.

Los músculos respiratorios se contraen en función de estímulos que envía el centro respiratorio, que es un conjunto de neuronas situadas en el tronco del encéfalo. Hay tres elementos básicos para el control respiratorio, los sensores que recogen la información y la envían al control central del encéfalo, que coordina la información y a su vez envía impulsos a los efectores, (músculos respiratorios), que causan la ventilación.

El centro respiratorio es estimulado de dos modos:

Directamente por el nivel de CO2 de la sangre. Es decir, el aumento de la PaCO2 lo estimula, en tanto que un descenso brusco de la misma puede producir apnea por falta de estímulo.

Indirectamente, a través de los quimiorreceptores aórticos y carotídeos, siendo en este caso el estímulo la hipoxia. Es un estímulo de reserva, en caso de fallar el anterior.