3.1. Morfología de los Deltas

    Los deltas se forman en la desembocadura de las cuencas vertientes fluviatiles. Dichas cuencas abastecen el delta en agua, sedimentos y elementos químicos, que llegan a la zona costera de un mar o de un lago. Una cuenca vertiente esta generalmente limitada por relieves empinados, caracterizados por depósitos conglomeráticos de conos aluviales o de ríos en trenza. En las partes más dístales de la cuenca vertiente, el relieve es menos pronunciado, y se desarrollan llanuras aluviales que pueden ser la sede de importantes acumulaciones fluviatiles por agradación vertical en períodos de subsidencia. En dicha zona se encuentran los depósitos fluviatiles clásicos, sea bajo la forma de canales arenosos meandríformes en llanuras arcillosas, sea bajo la forma de canales en trenza, si el gradiente topográfico es importante y/o dominan los aportes arenosos. Cuando los ríos desembocan en el mar, las corrientes fluviátiles desaceleran bruscamente, debido a su dispersión. Eso provoca el depósito de la mayor parte de los sedimentos cargados por el río, edificando el delta. A medida que se acumulan sedimentos, el delta prograda hacia el mar, adquiriendo así una organización morfológica característica con tres medios principales, que son de arriba hacia abajo la llanura deltaica, el frente deltaico y el prodelta.

Principales componentes morfológicos y sedimentarios comunes a todos los deltas.

La llanura deltaica es una llanura aluvial baja, que constituye el tope emergido del edificio deltaico. La llanura deltaica está cortada por una red de brazos fluviátiles más o menos bifurcados, llamados canales distributarios, que irradian desde el río principal. Transportan el agua y los sedimentos fluviátiles hacia las desembocaduras del delta, y están caracterizados por depósitos arenosos cuyo espesor alcanza la profundidad del canal (5 a 20 m). Dichos canales erosionan más o menos profundamente los depósitos fluviátiles subyacentes y se sobreponen a los sedimentos más antiguos y marinos del frente deltaico.
    En zonas con clima húmedo, la llanura deltaica está cubierta por una vegetación densa. Entre los canales se depositan sedimentos arcillosos, a menudo ricos en materia orgánica vegetal, hasta generar vetas de lignito y carbón en sectores protegidos de los aportes fluviátiles. En zonas con clima árido, la vegetación es más escasa o aún ausente y la llanura deltaica intercanal está compuesta de arcilla y evaporitas.

    El frente deltaico es una plataforma marina somera que bordea la llanura deltaica, donde se acumula una gran parte de los sedimentos llevados por los ríos distributarios. En las zonas de desembocadura, los sedimentos son generalmente arenosos y forman barras de desembocadura que progradan sobre las arcillas más externas del prodelta. Las facies y la geometría de dichas barras varían con el tipo y la intensidad de los procesos sedimentológicos costeros dominantes. Hacia el mar y entre las desembocaduras, los sedimentos se vuelven más finos y arcillosos.
    El prodelta constituye la parte más externa y profunda del delta. La sedimentación está caracterizada por depósitos finos (límolitas y arcillas) con carácter marino. El prodelta forma la base del edificio deltaico y descansa sobre la plataforma continental. Cuando un delta prograda mucho, el prodelta descansa sobre el talud continental (Míssissípi actual).

Escala relativa de los deltas respecto a la plataforma continental, y organización externa.

    Es importante notar que, mientras el desnivel del talud continental puede alcanzar unos miles de metros, el del frente deltaico no pasa de unas decenas de metros. Por lo tanto, a la escala de la plataforma continental, una secuencia deltaica solo forma una delgada capa horizontal, de unos 20 a 80 m de espesor.

MF &  RH
Mecanica de Fluidos y
Recursos Hidraulicos

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Pagina elaborada por Carolina Rodríguez López para el área de Hidráulica de la
Escuela de Ingeniería de Antioquia.
Última actualización: 2002-11-10