Canales Marítimos

Ante la necesidad de cortar distancias para los barcos el hombre ha buscado la forma de comunicar mares y que mejor forma de conectarlo que aprovechar las características topográficas de la tierra, por ejemplo los istmos, el de Panamá y el del Suez, y son efectivamente estos dos puntos donde se han construido canales interoceánicos. Por ejemplo el canal de Panamá conecta el océano Pacífico con el Atlántico y el canal del Suez conecta al Mediterráneo con el océano Índico. También existen otros canales de menores magnitudes como el canal de Kiel que evita la vuelta a Dinamarca y conecta el mar Báltico y el mar del Norte, el canal de Corinto en Grecia que evita doblar el Peloponeso, también está la hidrovía del río San Lorenzo que une el océano Atlántico con los grandes lagos de Norte América.
 
 

Canales Interiores

Estos unen entre sí las vías de comunicación fluviales, pero cuando se trata de grandes ríos es posible que grandes barcos se adentren desde el mar hacia el interior del continente, por esto se podrían denominar de carácter fluvial y marítimo, en el caso de canales con menor capacidad sólo pueden navegar embarcaciones de menor porte, como barcazas de remolque, planchones, motonaves, etc.

El transporte fluvial suele ser más económico que el transporte ferroviario o por carretera, por lo que se prefiere para el acarreo de mercancías baratas y resistentes. Para eliminar los problemas que se puedan presentar en la navegación como por ejemplo cambios de pendiente, cascadas, bancos de arena, etc. O para la unión de dos o más cursos de agua el hombre a ingeniado maneras de sortear dichas dificultades.
Desde la antigüedad se vienen interviniendo los cuerpos de agua, por ejemplo el canal de los Faraones en el que se tenían esclusas, aunque eran muy poco eficientes, pero lograban vencer los desniveles en las aguas y navegar. En el siglo XIII, en China, se construyó el Canal Imperial que une Pekín con los ríos Amarillo y Yiangtsekiang, tiene una longitud de unos 1100 km.

En la actualidad os barcos que navegan por estos canales pueden pesar unas 600 toneladas y exigir una profundidad de excavación de 3 a 5 m. Estas canalizaciones son desarrolladas principalmente en las regiones que tienen una topografía plana y la naturaleza del terreno no hace costosa la construcción o el mantenimiento, además se busca hacerlas cerca de sitios estratégicos, como minas, industrias, etc., por ejemplo Alemania tiene un sistema de anales muy desarrollado, al igual que Polonia, Bélgica, Holanda, Francia (Canal du Nord), Rusia, entre otros.