Este artículo se publica con la intención de compartir una recopilación estudiantil que necesariamente está sujeta a correcciones ortográficas, gramaticales, de forma  y de contenido.  Por este motivo debe considerarse como material en proceso de elaboración, aún no terminado.


Teoría de chorros libres


Un chorro libre es considerado como un flujo fluido que fluye desde un conducto hacia una zona relativamente grande que contiene fluido, el cual tiene una velocidad respecto al chorro que es paralela a la dirección del flujo en el chorro.

 

Algunas características del chorro libre:

 

Considerando el caso de un fluido que sale de una tobera a la atmósfera con flujo subsónico.  La presión de salida para tales flujos debe ser la de la atmósfera que lo rodea. Si la presión de la atmósfera fuera inferior que la del chorro, tendría lugar allí una expansión natural del mismo. Este hecho disminuiría la velocidad en el chorro, de acuerdo con la teoría del flujo isoentrópico, y, por consiguiente, crecería necesariamente la presión en el chorro, agravando más la situación.  Una continuación de este evento sería catastrófica.  Por otra parte, si se considera la hipótesis de que la presión de la atmósfera sea superior a la del chorro, tendrá lugar entonces una contracción del chorro de acuerdo con la teoría del flujo isoentrópico, y un incremento de velocidad, esto produciría una disminución posterior en la presión del chorro, agravando de nuevo la situación. Cualquiera de estas dos suposiciones conlleva a una inestabilidad en el flujo del chorro.

Puesto que se sabe que el chorro subsónico libre es estable, se puede concluir que la presión del chorro es igual a la presión que lo rodea.  Sin embargo, si el chorro emerge supersónicamente, la presión de salida no necesita ser igual a la presión de los alrededores.  Puede ajustarse la presión de salida a la presión exterior, mediante una sucesión de ondas de choque y expansiones oblicuas, para el caso bidimensional o de ondas cónicas similares en el caso simétrico tridimensional.

 

CONSIDERACIONES GENERALES

 

Los orificios intervienen en el diseño de muchas estructuras hidráulicas y para la medida o aforo de los fluidos que escurren.

 

Orificio, es cualquier abertura que tiene un perímetro cerrado y que se hace en un muro o división.  Sus formas son muy variadas, aunque los mas empleados son los circulares y rectangulares.

 

Se considera un orificio de pared delgada a aquel en donde una placa o pared de espesor pequeño medible ha sido taladrada por un agujero y se a producido una arista aguda bien definida en la superficie interior de la placa.  (Ver figuras 1 y 2 ).

 

 

El gasto de la descarga de un orificio depende de la naturaleza de sus aristas u orillas, y con el objeto de comparar el funcionamiento de los orificios que tienen diferentes diámetros, es necesario que estas aristas estén formadas similarmente.

 

 

figura 1   figura 2

 

Cualquier fluido que escurra a través de un orificio que tenga una pared delgada presenta las siguientes características: conforme la corriente sale del orificio, gradualmente se contrae para formar un chorro cuya área de sección transversal es menor que la del orificio.  Esto se debe al hecho de que las partículas separadas, estando próximas a la pared interior, tienen un movimiento a lo largo de esa pared hacia el orificio, que no puede cambiarse bruscamente en dirección a la arista de éste.

 

La contracción no se completa hasta que se alcanza la sección ab (fig.1), y en este punto los recorridos de la corriente se considera que son paralelos y la presión es la de la atmósfera circundante cayendo entonces libremente todas las partículas bajo la acción de la gravedad.  En la corta porción del chorro entre las aristas del orificio y el lado ab, la presión será mayor que la atmosférica, porque las partículas se mueven en recorridos curvados y deben ser accionadas por presiones centrípetas de mayor intensidad que la de la atmósfera. Al plantearse la ecuación de BERNOULLI entre dos puntos, uno en el plano del orificio y el otro en el plano ab, se establecerá este mismo hecho.   

 

Como las cargas potenciales son iguales y la carga de velocidad en el primer punto mencionado es menor que en el segundo, se deriva que la carga de presión en el orificio es mayor que en la sección contraída.

 

La figura 3  representa un orificio en el lado de un gran deposito que tiene una carga h, sobre su centro.  Con esta carga mantenida constante por un escurrimiento de entrada A, considerando que la superficie del deposito sea grande en comparación con la del orificio, no tendrá una velocidad apreciable significativa.  Despreciando la fricción, el teorema de Bernoulli planteado entre un punto B, y el centro del chorro en la sección contraída, muestra que:


 

figura 3

 

Teorema de Bernoulli:

ó

 

        (1)

 

Este valor de v puede ser llamado de la velocidad ideal de salida, sin considerar la fricción:

 

           (2)

 

y la razón para darle el nombre de carga de velocidad a la ecuación (2) en el teorema de Bernoulli es aparente.  Esta es la carga que producirá la velocidad v.

 

La ecuación (1) da la velocidad ideal de salida sin consideración a la naturaleza del líquido, y no se aplica a un fluido compresible, porque el peso específico cambiaría entre el punto B y C.

Figura 4

 

El orificio considerado se encuentra en un plano vertical y, expuesto a un a carga que varia ligeramente sobre el orificio (fig.4).  El chorro, consecuentemente está compuesto de partículas con velocidades ligeramente  variables, y el valor de v, obtenido por la ecuación (1), no representa la  velocidad media del chorro.  La representaría si las velocidades variaran directamente como las cargas que las causan; pero éstas varían con las raíces cuadradas de estas cargas, razón por la cual la figura 4 es una parábola con vértice en la superficie del deposito, y un eje vertical.  De la figura se observa que la variación de la velocidad a través de la sección transversal del chorro será mayor conforme disminuye h, y para cargas muy pequeñas el valor medio de la velocidad ideal no está dado por la ecuación (1). Sin embargo, si la carga es grande en relación con la dimensión vertical del orificio el error será despreciable.

 

Con un orificio en un plano horizontal, todas las partes de éste están bajo la misma carga y la velocidad ideal de todas las partículas en el chorro es la misma.

 

Como la velocidad ideal, debido a una carga, es la misma que cuando la partícula hubiera caído libremente a través de la misma altura, se esperaría que, si el orificio fuera horizontal y el chorro se dirigiera hacia arriba (figura 5), esta subiría a una altura igual a la carga que lo produjo ( despreciando toda la fricción) .

 

  figura 5

                                                            

COEFICIENTE DE VELOCIDAD: “ Cv ”

 

Experimentalmente se ha comprobado que la velocidad media de un chorro de un orificio de pared delgada, es un poco menor que la ideal, debido a la viscosidad del fluido y otros factores tales como la tensión superficial.  En la práctica se tiene:

Donde:

Cv: es el coeficiente de velocidad

g: es la gravedad

 

El valor numérico de Cv para el agua y líquidos de viscosidad similar es ligeramente menor que la unidad, y tiene su valor mínimo para cargas bajas y diámetros pequeños; para un diámetro de ¾ de pulgada y una carga de un pie, Smith y Walker encontraron que su valor es de 0.954.  Conforme aumentan el diámetro o la carga, el coeficiente aumenta.  Para un diámetro de 2.5 pulg. y una carga de 60 pie, los mismos experimentadores obtuvieron un valor de 0.993. Sus datos indican que, para un diámetro dado el incremento de la carga es pequeño (Russell, 1.959, p 140)

 

Un análisis experimental de un chorro que escapa  de un orificio al aire libre muestra que la velocidad de las partículas próximas a su superficie exterior es algo mas baja que la de las partículas que están mas cerca del centro del chorro.  Las partículas exteriores antes de pasar por el orificio, se mueven a lo largo o en la proximidad de la cara posterior de la placa del orificio y llegan a su arista con una velocidad menor que aquellas partículas que llegan en una dirección más normal al plano del orificio.  Su arrastre por viscosidad sobre las partículas mas centrales tiene el efecto de disminuir la velocidad promedio en la sección contraída.  Un orificio más grande con la misma carga, produce un chorro en el que todavía hay una variación de velocidad, pero en donde la acción retardante de las partículas exteriores no se extiende la misma distancia proporcional en el chorro, y la velocidad promedio en la sección contraída se aumenta.  Con diámetro constante, un incremento en la carga causa un incremento general en la velocidad del chorro, y el arrastre por viscosidad de las partículas exteriores tiene un menor efecto, debido a la mayor inercia de las partículas internas.

 

COEFICIENTE DE CONTRACCIÓN: “ Cc “

 

Es la relación entre el área contraída y la del orificio.  Su valor numérico para un fluido determinado varía con el diámetro del orificio y la carga.

 

El coeficiente de contracción disminuye con un diámetro mayor y con un incremento en la carga.  Para el agua, Smith y Walker obtuvieron valores que variaban desde 0.688, para un orificio de ¾ de plg con un pie de carga, hasta 0.613 para un orificio de 2.5 plg con una carga de 60 pie (Russell, 1959, p 140).

 

Con cargas bajas y bajas velocidades del movimiento que las acompañe, el movimiento lateral de las partículas a lo largo de la parte trasera de la placa del orificio es correspondientemente pequeño, y el cambio en dirección de las partículas al pasar por la arista se lleva a cabo rápidamente, reduciendo la cantidad de contracción.  El incremento en la carga tiende a acelerar el movimiento lateral con la parte trasera de la placa y aumenta la cantidad de la contracción.  Al aumentar el tamaño del orificio, es probable que el mayor espacio radial permita que el movimiento lateral continúe más allá de la arista del orificio, con un aumento en la cantidad de la contracción.

 

COEFICIENTE DE DESCARGA: “ Cd “

 

El volumen del fluido, Q, que escurre del orificio por segundo, puede calcularse como el producto de a´, el área real de la sección contraída por la velocidad real media que pasa por esa sección, y por consiguiente se puede escribir la siguiente ecuación:

 

en donde,   representa la descarga ideal que habría  ocurrido si no estuvieran presentes la fricción y la contracción.  Para el caso de Cd, éste es el coeficiente por el cual el valor ideal de descarga es multiplicado para obtener el valor real, y se conoce como coeficiente de descarga.  Numéricamente es igual al producto de  los otros dos coeficientes.

 

El coeficiente de descarga,  variará  con la carga y el diámetro del orificio.  Sus valores para el agua han sido determinados por varios experimentadores.

 

En 1908 H. J. Bilton publicó en The Engineer (Londres) una relación sobre   experimentos con orificios circulares de pared delgada y aristas afiladas o agudas de los cuales aparecería que, para diámetros hasta de 2.5 plg., cada tamaño de orificio tiene una carga crítica arriba de la cual c es constante.  Los valores de c y la carga crítica, tal como se determinaron por este investigador, aparecen en la tabla 1.

 

Judd y King encontraron poco cambio en c para un diámetro dado si la carga fuera mayor de cuatro pies.  ver tabla 2.

 

En Civil Engineering, Julio, 1940, Medaugh y Johnson describen sus experimentos en orificios  que varían desde 0.25 hasta 2.0 plg de diámetro, variando la carga desde 0.8 hasta 120 pies.  Sus valores son ligeramente más pequeños que los de Bilton, Judd y King, y considerablemente más pequeños que los de Smith y Walker.  No encontraron constancia en el valor de C más allá de una cierta carga crítica, aunque para cargas superiores a 4 pies el coeficiente disminuyó muy lentamente.  (Russell, 1959, p. 141).  Ver Tabla 3.

 


 

TABLA 1.  COEFICIENTES DE DESCARGA ( Por Bilton)

 

Carga en

Diámetro del orificio en plg.

plg

0,25

0,50

0,75

1,0

1,50

2,0

2,50

3

0,680

0,657

0,646

0,640

 

 

 

6

0,699

0,643

0,632

0,626

0,618

0,612

0,610

9

0,660

0,637

0,623

0,619

0,612

0,606

0,604

12

0,653

0,630

0,618

0,612

0,606

0,601

0,600

17

0,645

0,625

0,614

0,608

0,608

0,599

0,598

18

0,643

0,623

0,613

 

 

 

 

22

0,638

0,621

 

 

 

 

 

45

0,628

 

 

 

 

 

 

TABLA 2.  COEFICIENTES DE DESCARGA (De Judd y King)

 

Diámetro en plg

Valor de C

3/4

0,6111

1

0,6097

3/2

0,6085

2

0,6083

 

TABLA 3.  COEFICIENTES DE DESCARGA

(De Medaugh y Jonhson)

Carga en

pies

Diámetro del orificio en plg

0,25

0,50

0,75

1,00

2,00

4,00

0,8

0,647

0,627

0,616

0,609

0,603

0,601

1,4

0,635

0,619

0,610

0,605

0,601

0,599

2,0

0,629

0,615

0,607

0,603

0,600

0,599

4,0

0,621

0,609

0,603

0,600

0,598

0,597

6,0

0,617

0,607

0,601

0,599

0,596

0,596

8,0

0,614

0,605

0,600

0,598

0,596

0,595

10,0

0,613

0,604

0,599

0,597

0,595

0,595

12,0

0,612

0,603

0,599

0,597

0,595

0,595

14,0

0,611

0,603

0,598

0,596

0,595

0,594

16,0

0,610

0,602

0,598

0,596

0,595

0,594

20,0

0,609

0,602

0,598

0,596

0,595

0,594

25,0

0,608

0,608

0,601

0,597

0,595

0,594

30,0

0,607

0,600

0,597

0,595

0,594

0,594

40,0

0,606

0,600

0,596

0,595

0,594

0,593

50,0

0,605

0,599

0,596

0,595

0,594

0,593

60,0

0,605

0,599

0,596

0,594

0,593

0,593

80,0

0,604

0,598

0,595

0,594

0,593

0,593

100,0

0,604

0,598

0,595

0,594

0,593

0,593

120,0

0,603

0,598

0,595

0,594

0,593

0,592

 

PÉRDIDA DE CARGA EN UN ORIFICIO

 

La carga pérdida al pasar cualquier orificio puede plantearse como sigue:

 

En la sección contraida la velocidad real es:

y la carga  de velocidad es                                           

 

Si no hubiera habido carga perdida por la fricción, la carga de velocidad sería h, y consecuentemente:

 

Pérdida de carga =                                               (3)

                                     

Péerdida de carga =                                        (4)

 

La expresión (3) da la pérdida de carga en términos de la carga que causó la velocidad del chorro, y la ecuación (4) la da en términos de la velocidad real de la  misma.  Cualquiera de las dos puede utilizarse, pero la expresión (4) se hallará más conveniente.

Considerando Cv = 0,98, que es valor comúnmente usado para un orificio que descarga agua,  se tiene:

Pérdida de carga =         ó     

 

La importancia de las 2 ecuaciones está en el hecho que son aplicables a cualquier dispositivo de descarga cuyo coeficiente de velocidad se conoce.

 

Ejemplo de aplicación de chorros

DESARROLLO DEL EXPERIMENTADO EN LA CAJA

DE GALILEO – TORRICELLI:

Figura 6 .  Caja  de Galileo – Torricelli

 

Al decidir trabajar sobre disipación de energía en chorro, se elige el modelo hidráulico que permite encontrar los parámetros necesarios para su análisis.  Para esto se elegio la caja de Galileo y Torricelli (ver figura 6)

 

Esta consta de una caja vertical ( en acrílico) en forma de paralelepípedo rectangular que descansa sobre cuatro columnas que a su vez descansan sobre una cubeta rectangular.  La caja destapada en la parte superior posee 11 orificios circulares de diámetro 3mm separados entre si tres (3) cm. y colocados sobre el eje vertical central de la cara frontal de la caja; solidaria a la caja principal se halla una caja de menor capacidad colocada en la parte superior de la cara dorsal y que tiene como función alimentar de fluido a la caja principal, reduciendo a la vez la turbulencia ocasionada por el fluido con una especie de pequeño gavión.  Además, posee dos reglas verticales colocadas en las esquinas que permiten nivelar el sistema y leer sobre ellas el nivel del fluido.  De la misma manera se puede medir el alcance horizontal en cualquier momento mediante dos reglas colocadas en la estructura inferior con un dispositivo al cual llamamos “ojo de tigre” el cual consta de dos reglillas de acrílico con un orificio en la mitad que permiten ubicar y medir el punto de alcance máximo.

 

Al observar el escurrimiento de uno de los orificios se concluye que los parámetros que eran necesarios medir serían los siguientes:

 

                            Alcance del chorro  X1  [ cm ].

                            Cabeza de presión h1  [ cm ].

                            Altura de drenaje   hd  [ cm ].

                            Distancia a partir de la base de la caja hasta

                            el centro del orificio  b   [ cm ].

 

Además, se analiza el efecto que producen diferentes materiales como disipadores (disminución de alcance ) tales como nylon, hilos de cobre, hilaza, hilo común, hilo encerrado; de entre los cuales se escogió el hilo común por sus características uniformes, además por su efecto notado en la disminución del alcance del chorro.

 

Cada uno de los orificios posee un tapón que permite analizar uno de ellos estando los otros sin escurrir.

 

Se enumeran los orificios de arriba hacia abajo como se ilustra en la figura 6 y se empieza  a analizar cada uno de ellos de la siguiente manera:

 

Se deja llenar el tanque de tal manera que el agua al caer cause la menor turbulencia posible, luego se espera hasta que se encuentre en reposo, así, se garantiza que la velocidad de aproximación al orificio fuera la mínima posible; luego se quita el tapón del orificio y se procede a tomar las medidas correspondientes.  Estas se toman teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:

 

Para hacer la lectura vertical (h) se utiliza una reglilla de acrílico de un espesor de 1mm, para garantizar que las lecturas fueran a nivel.

 

Para hacer las lecturas horizontales se utiliza un “ojo” de tigre en acrílico, el cual se  coloca en la estructura inferior de la caja de Galileo permite dar línea y tomar la medida a nivel de la estructura inferior.

 

Las medidas son tomadas por la misma persona en todos los experimentos.

 

Cada orificio se hace a intervalos de 1 cm vertical, es decir, cada medida horizontal se toma a  centímetro de h. 

 

Se grafica h Vs x para cada uno de los orificios, y al observar su comportamiento, se hace  una regresión según el análisis estadístico que se muestra posteriormente.

 

Se escoge el orificio No. 9 para analizarlo con diferentes longitudes de disipador.  Para garantizar que el disipador entre al orificio por su centro se coloca un mecanismo de plástico en la tapa posterior de la caja el cual permitía soltar o recoger longitud de hilo según es el caso.

 

Se toman medidas para siete longitudes diferentes de disipador de forma análoga a la anotada anteriormente.  De ellas para cada orificio se realizan dos y su promedio se utiliza para los cálculos posteriores.

 

TABLA 4.  Número de medidas tomadas

 

                                         

ORIFICIO

No. de Medidas

1

35

2

50

3

65

4

80

5

95

6

110

7

125

8

140

9

155

10

170

11

185

Total Med.  1205


ANÁLISIS MATEMÁTICO

 

Caja de Galileo y Torricelli:

 

En la figura 6, se considera un chorro en caída libre a una altura libre de ( H´- b).  La velocidad ganada por el chorro,   es la de la entrada al orificio, y la de la salida horizontal desde el mismo si se hacen al margen las pérdidas en él.  Por la ley de inercia restringida, esa velocidad será la misma para la parte horizontal de la proyección de altura b.  Teniendo en cuenta que:

 entonces;  con

                   (1)

pero 

                            (2)

(2)  en (1)

 

Luego  

                       (3)

 

El alcance máximo se presenta cuando  sea máximo.  Como  es el área de un rectángulo de lados  y ,  con perímetro constante, es el cuadrado, esto es, aquel con ,  de lados    el que dará el alcance máximo de b.

 

Los alcances de los chorros obedecen la ley de alcances deducida anteriormente:  La velocidad (Torricelliana) de salida de un orificio es   si la superficie libre está a la altura  sobre el orificio.  El chorro mismo dibuja una parábola de alcance   al nivel del piso, la superficie libre es la directriz de todas las parábolas resultantes.

 

Teniendo en cuenta que ,  y llamando a esta X como X teor  en (3) tenemos:

                                         

de otra parte tenemos:

                                            pero

                                           donde 

                                         

                                          Luego

                                            (*)

 

ahora                                 

                                         

 

Luego                                

                                         

 

Adriana Giraldo Ramirez

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Shames Irving H.  La mecànica de los Fluidos, México , McGRAW – HILL, 592 p.

Sotelo Avila Gilberto, Hidráulica General, Vol. I, 8a  Edición, Editorial Limusa, 561 p

Ven Te Chow, Hidráulica de los Canales Abiertos, 1a Edición 1982, Editorial Diana, 633 p.

Dery Ramiro Bedoya, Miguel Angel Álvarez,  Cadenas Colgantes como Disipadores de Energía en chorros, pag. 1-25


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